lunes, 11 de febrero de 2013

Comparación, metáfora y metonimia

 La comparación, la metáfora y la metonimia son figuras retóricas que relacionan dos términos. La primera utiliza nexos explícitos (como "parece"), la segunda se basa en la semejanza sin nexos, y la tercera sustituye una palabra por otra debido a una relación de contigüidad o dependencia real. 
  • Comparación (o Símil): Relaciona dos conceptos por su parecido mediante un nexo comparativo (como igual a, parecido a, o como). Ambos términos están presentes.
    • Ejemplo: "Tus ojos brillan como dos estrellas". 
  • Metáfora: Identifica un término real con uno imaginario basándose en una relación de semejanza. Se elimina el nexo y ambos términos se fusionan.
    • Ejemplo: "Tus ojos son dos estrellas". 
  • Metonimia: Sustituye un término por otro debido a una relación de causa-efecto, continente-contenido, o autor por obra, pero sin necesitar semejanza física.
    • Ejemplo: "Bebimos cuatro copas" (se refiere al contenido de las copas, no al recipiente de cristal).                  
Ejemplos de metáforas
  •  Las nubes de algodón.
  • Tus dientes son perlas.
  • Tus ojos son negra noche.
  • Tu cabello es petróleo.
  • Su beso, suave brisa de verano.
  • Ese atleta es un rayo.
  • El aro dorado emerge del mar.
  • Sus manos son ramas de olivo.
  • Tus abrazos son golpes de alegría.
  • Sus ojos son ventanas al paraíso.
  • Tus labios son pétalos perfumados.
  • Tus ojos son dos luceros.
  • Eres el sol que ilumina mi día.
Ejemplos de metonimia 
  • En el museo de Arte Moderno hay un Picasso.
  • Me he tomado un jerez.
  • Ricardo es puro corazón.
  • Tomamos una botella.
  • Hoy habla la juventud.
  • Compre un Tiffany.
  • Dame tu teléfono.
  • Tengo la piel de gallina.
  • Ponte las pilas.
  • No tiene frenos.
  • Leí a Garcilaso.
  • Carlos fue la tristeza de mi verano.
  • La Casa Real hizo declaraciones al respecto.
  • He comprado un Mozart.



No hay comentarios:

Publicar un comentario